La mirada fotográfica de: Vicent Olmos Navarro


El próximo jueves 5 de diciembre a las 22:30, en la sede del GFP, nuestro compañero de afición Vicent Olmos, nos va a presentar un pequeño audiovisual del que ha sido su 12º recorrido por los diferentes itinerarios a Santiago de Compostela.

En sus palabras: “Un humilde recorrido visual personal, a través de quince jornadas recorriendo el Camino de Santiago francés. Desde Saint Jean au Pied du Port a León”.

“Cuando se han efectuado doce ediciones del Camino, es difícil no sucumbir a los cantos de sirena de las imágenes obvias. Desde hace años me encuentro inmerso en esa procelosa búsqueda que supone el encuentro de mi Ítaca visual. No se si algún día lo conseguiré. Mientras tanto procuraré disfrutar del viaje con atención plena, que en realidad es lo que importa”. Vicent Olmos

Os recomiendo no perderos este acto.

“En mi opinión no es un simple audiovisual de fotografías del Camino de Santiago, en realidad se trata de un rosario de sentimientos plasmados en imágenes  Son esos sentimientos que solo el Camino es capaz de provocar en un peregrino”. José Joaquín Pérez



Aprendiendo de los maestros: José Ortiz Echagüe

Sermón en la aldea

En el campo de la fotografía artística es quizá el fotógrafo más popular y uno de los más reconocidos internacionalmente. En 1935 la revista American Photography lo consideró uno de los tres mejores fotógrafos del mundo.
Algunos críticos lo consideran el mejor fotógrafo español hasta el momento, lo cual es más meritorio porque la fotografía fue una afición a la que dedicaba ratos libres, especialmente los fines de semana y durante sus viajes. Desde el punto de vista artístico y por su formación y temática se le podría considerar el representante de la generación del 98 en la fotografía. Se le suele encuadrar dentro de la corriente fotográfica del pictorialismo, siendo el mejor representante del llamado pictorialismo fotográfico español, aunque esta denominación no le gustaba a Ortiz Echagüe. Su obra fotográfica se enfoca hacia la plasmación de los caracteres más definitorios de un pueblo, sus costumbres y atuendos tradicionales y sus lugares. Consigue expresar con sus fotografías una expresión personal más cercana a la pintura, casi siempre mediante efectos durante el positivado.
En 1898 le regalaron su primera cámara, desde entonces y a lo largo de 75 años realizó miles de fotografías. Revelaba él mismo sus negativos usando una técnica al carbón fresson, corriente en su juventud aunque pronto quedó desfasada. Él la usó en toda su obra artística, lo que daba un especial matiz a sus positivos, así como un mayor contraste, que hace que sus obras sean fácilmente reconocibles. Su producción es enteramente en blanco y negro.
Tanto la fabricación del papel como el procedimiento de obtención de fotografías requerían mucha paciencia, una extraordinaria habilidad y un perfecto manejo de la técnica por lo que, con el paso de los años y a medida que se simplificaban los procesos fotográficos, los pocos fotógrafos que lo utilizaban lo fueron abandonando.
El papel llevaba una fina capa de gelatina a la que se añadía pigmento de color negro y se hacía sensible a la luz. El fotógrafo obtenía copias por contacto basándose en el principio de que en las partes de la imagen que recibían menos luz la gelatina quedaba blanda y las partes de imagen que recibían más luz se endurecían con lo cual, al lavar la copia –con agua y serrín para producir roce sobre el papel- se eliminaba la gelatina blanda con el pigmento, quedando esa zona blanca y resistía la gelatina endurecida, aprisionando en su interior el pigmento, produciendo zonas negras. De este modo aparece la imagen sobre el papel.
Dicha imagen, con el papel aún húmedo, podía retocarse mediante pinceles, muñequillas de algodón o raspadores lo que daba al autor una gran libertad creativa.
La capacidad de intervención en el resultado final de una fotografía, la mayor riqueza de tonos que proporciona el pigmento y su estabilidad eran los motivos principales de José Ortiz Echagüe para el uso de este procedimiento. Sin embargo, no es este arcaico método lo más importante en las imágenes del autor. Sin un asunto interesante, una buena composición, luces bien dirigidas sobre los modelos y la correcta disposición de la escena, el procedimiento al carbón directo sobre papel Fresson daría lugar a copias vulgares.
Él mismo hizo una clasificación de sus obras al agruparlas en cuatro libros: Tipos y Trajes (1930), España, Pueblos y Paisajes (1939), España Mística (1943) y España, Castillos y Alcázares (1956). A estas colecciones se deben añadir otras dos series: Marruecos y fotos familiares.
En la serie de tipos y trajes contemplamos una sociedad española de gran folclorismo, y a la vez vemos retratos de una gran profundidad humana. Es difícil no sentirse impresionado por ciertas miradas y gestos de los tipos retratados, personajes populares de las calles de algún pueblo español.

En España, pueblos y paisajes vemos, más allá de la mera reproducción del monumento o del paisaje, el contraste de las tierras y de los pueblos.

La serie sobre España mística se centra en las comunidades de religiosos de clausura y en devociones populares como procesiones o romerías. En esta serie nos presenta retratos de monjes que nos recuerdan a los monjes de Zurbarán o El Greco.

Los castillos y alcázares españoles se podrían considerar una grupo dentro de la serie sobre los pueblos y paisajes españoles, aunque se caracterizan por su especial dedicación, de esta serie existen muy pocos ejemplares uno de ellos en posesión de su amigo Francisco Benito, camarero y confidente de la familia en Madrid.
La serie de Marruecos fue realizada durante su estancia entre 1909 y 1916 como ingeniero militar en el entonces llamado Protectorado Español de Marruecos.

Las fotos familiares son retratos realizados para su familia, muchos de ellos de tan alta calidad como los anteriores.

Los méritos de sus obras son evidentes: la belleza y la majestuosidad de sus fotografías, la delicadeza y la sensibilidad de sus composiciones, su respecto y afecto por los tipos tradicionales que retrata. Sus fotografías siguen causando la fascinación de la época en que fueron tomadas.
Su obra se ha reeditado múltiples veces, y se ha expuesto en numerosos lugares en todo el mundo. Recibió varios premios en vida, en España y en el extranjero.
La mayor parte de su obra está reunida en el Legado Ortiz Echagüe, en la Universidad de Navarra, que recoge aproximadamente 1.000 composiciones originales realizadas según el método de carbón fresson, así como más de 20.000 negativos. El Museo del Traje de Madrid, dependiente del Centro de Investigación del Patrimonio Etnológico, posee una buena colección de fotografías de la serie de Tipos y Trajes, adquirida en 1933.

Resultado Liguilla del 28/11/2013: Colección de tres fotos en una única imagen

Formato de presentación: Digital
1º Manuel Guijarro López

2º José Joaquín Pérez Soriano

3º Juan Miguel Martínez Lorenzo

 4º Francesc Amorós Ruzafa
5º José Ignacio Máñez Azorín

6º José Antonio López Rico

Bernardo Egido López

José Manuel Cuenca Hernández

José Manuel Fernandez Navarro
Juan Pedro Verdú Rico

Manuel Martín Sánchez

Mari Carmen Herrero Gil

Pascual Maestre Martínez

Pascual Rico Vizcaino

Pedro Martínez Egido

Publicado en Sin categoría | Etiquetado

La fotografía lomográfica


La lomografía es una tendencia, casi una filosofía, que enfatiza en la fotografía casual y espontánea. Las lomografías se caracterizan por tener gran distorsión en los bordes, mientras mantienen el centro intacto, y son capturadas por cámaras especiales de 35mm. Una forma de vida, aseguran muchos. Una estrategia de marketing, aseguran otros. Sea como fuese, la lomografía no da signos de querer irse. La leyenda cuenta que la lomografía comenzó cuando, en 1982, el general ruso Igor Petrowitsch Kornitzky puso una pequeña cámara japonesa sobre el escritorio de su compatriota Michail Panfilowitsch Panfiloff. Michail, director de la fábrica rusa LOMO, examinó la cámara con detenimiento, notando la naturaleza superior y el extraño potencial del pequeño accesorio. No tardaron mucho en mejorar el diseño y producir largas cantidades de mini-cámaras. Las LOMO KOMPAKT AUTOMAT se vendieron por millones. Los comunistas, entonces, tuvieron una excelente manera de documentar los últimos suspiros de su ideologia. 
Poco a poco, las Lomo Kompakt Automat comenzaron a perder popularidad. Las cámaras baratas importadas de Asia las habían sepultado en el olvido. No fue hasta 1991 que, un grupo de estudiantes vieneses que vacacionaban en la República Checa, sólo por diversión, compraron algunas de estas maravillas y comenzaron a jugar con ellas. Sacaron fotografías a todo lo que veían, imágenes instantáneas, casuales, detalles de sus pies, de sus manos, de todo lo que se cruzara por su camino. 
De vuelta en Viena, y al revelar sus fotos, descubrieron que tenían cientos de imágenes de su viaje. Algunas fuera de foco, otras súper definidas, pero todas divertidas y espontáneas. Poco tardaron sus amigos y conocidos en querer una de estas cámaras. Y así fue como se fundó la Sociedad Lomográfica. 
La lomografía se expandió por el mundo en 1994 gracias a una exhibición de imágenes lomográficas simultánea en New York y Moscú. Fue tal el furor que se comenzaron a crear embajadas lomográficas por todo el mundo. ¿Su función? Dar a conocer la lomografía y organizar Tours Lomográficos. De allí en más, el fenómeno no ha parado de crecer, convirtiéndose en una verdadera filosofía.


Las 10 reglas de la Lomografía:
  1 – Lleva tú cámara donde sea que vayas, cuando sea que vayas
  2 – Úsala en todo momento – día o noche
  3 – La Lomografía no es una interferencia en tu vida, sino una parte de ella
  4 – Trata de apuntar desde la cintura
  5 – Acércate a los objetos de tu deseo lomográfico lo más cerca posible
  6 – No pienses
  7 – Se rápido
  8 – No tienes que saber de antemano que has capturado en film.
  9 – Tampoco tienes porque saberlo luego.
10 – No te preocupes por las reglas.
Las lentes Minitar 1 de las cámaras Lomo, según los expertos, aman la luz del sol. Los vidrios multicapa de la lente saturan los colores dándole a la instantánea una profundidad de campo insólita. Esta cámara también ama las largas exposiciones a baja luz, con luces yendo y viniendo. Al apretar el botón del shutter, y dejar danzar luces variadas, se crearán verdaderas obras de arte, con formas inusitadas y colores naturales. ¡Pura abstracción!
Nuevamente, según los expertos, las mejores lomografías se realizan cuando apuntan la cámara desde cualquier lado que no sea vuestro punto focal. Pongan la cámara entre vuestras piernas, sobre vuestra cabeza, debajo de las axilas, sobre la pancita, enmarañada en el cabello, etcétera. En definitiva, donde vuestra imaginación lo permita y alejada de los lugares tradicionales. 
En fin, todo aquello que desafíe el sentido común de todo buen fotógrafo es aceptado y premiado por la lomografía. Por esta razón, muchos aseguran que esta filosofía no es más que un fraude de marketing perpretado por LOMO cuando, luego de la caída de la Unión Soviética, sus productos caían en desgracia. Los mismos que hablan de teorías conspiratorias, aseveran que los estudiantes que “redescubrieron” la LOMO era estudiantes de marketing. Enojados, sus detractores denuncian a la lomografía como una mutación superficial y poco comprometida de la fotografía, pensada como un producto de masas y para el que no se necesita ningún tipo de preparación. En definitiva, que la lomografía no es arte, que es pura palabrería sin sentido.
Más allá de los que opinan que la lomografía es una pavada, no cabe duda que es divertida. Encarada de esa manera, esta filosofía no molesta a nadie y sirve para pasarla bien entre amigos. ¿Y que daño hay en ello?
Pero si tienes una réflex digital y has pensado alguna vez en comprarte una cámara lomográfica de esas baratitas como la Holga o la Diana, pero te echa para atrás el hecho de que sean analógicas y por tanto el engorro de tener que revelar, ahora puedes hacerte con un objetivo Holga de plástico adaptado a la montura de tu DSLR de siempre. Se trata de un objetivo de focal 60 mm y apertura f/8, que te permite tener las ventajas de ambos mundos y que además pesa tan solo 38 gramos, sin duda una de sus mejores ventajas.


Mi experiencia lomográfica: Nikon D90 con objetivo Holga 60 mm f/8 a 1/20 seg.

Aprendiendo de los maestros: René Maltête


Fotógrafo, humorista y poeta, las obras de René Maltête (1930-2000) tienen la facultad de provocarnos la sonrisa al tiempo que nos hacen reflexionar sobre lo que estamos viendo. Según sus palabras: “Nada es más necesario que el Humor porque nos evita tener que sufrir los eventos, en nuestra impotencia individual y a poder modificarlos”
Anarquista, pacifista, ecologista, habitual de las comisarias, la vida de René Maltête está marcada por la crítica al poder que se refleja también en su fotografía a través de la ironía.

Aprendiendo de los maestros: Alfred Cheney Johnston, fotografo del glamour de los años 20

Fotógrafo del glamour de Hollywood de los años 20. Comenzó cuando Florenz Ziegfeld lo contrató como fotógrafo oficial de su célebre revista de bailarinas, las “Ziegfeld Girls”.
Tomó fotografías de todas las grandes estrellas del cine mudo entre las cuales se contaban las Dolly Sisters, Gloria Swanson, Mae Marsh o las mellizas Fairban.
Johnston tenía un don innato para trabajar con telas y encajes de manera que sus estrellas no tenían necesidad de desvestirse para aparecer desnudas ante los ojos de sus admiradores. Ese estilo único, tan exclusivo, le valió muy pronto el sobrenombre de “Mister Drapeau”. La gloria de Johnston fue disolviendose con ladesaparición del cine mudo.

Aprendiendo de los maestros: William Klein

Pintor, escultor, fotógrafo y director de cine americano, nacido en 1928 en Nueva York, cuya labor artística se ha desarrollado principalmente en Francia. Es reconocido tanto por sus trabajos en el campo de la fotografía sobre moda como por sus reportajes de ciudades. Los primeros le hicieron célebre a través de la revista Vogue, los segundos son un testimonio de su certera visión de los lugares que visitó y muestran su habilidad para el reportaje gracias a su especial percepción psicológica.