La recreación histórica: el paraíso del fotógrafo

Una Recreación Histórica no es más que la puesta en “escena” de un acontecimiento histórico, con todo lo que con ello conlleva; es una especie de gigantesca obra de teatro.
La Recreación Histórica no solo pretende “contar algo”, trata de involucrar al espectador de la Historia en el acontecimiento. No simplemente divulga la Historia, sino que trata de revivirla, con el fin de que el público que asiste a ella “sienta y viva” aquello que se esta recreando, en pocas palabras, que se meta en la piel de los que en realidad vivieron el acontecimiento, ese es el logro de las Recreaciones Históricas.
Por otro lado permitirá “ver y vivir” la historia en directo y en vivo, es decir, introducir al espectador en un ambiente que pocas veces tendrá oportunidad de disfrutar.
Hay una aspiración utópica que todo ser humano siente alguna vez en su vida. Es la de viajar en el tiempo y situarse por instantes en la época de sus personajes favoritos. Por muchos adelantos técnicos que haya, este deseo, casi inconfesable a causa de sus altas miras, nunca podrá verse consumado en otro ruedo escénico más que en el de la imaginación porque conseguirlo sería estar convencido de que los mundos paralelos conviven con la atmósfera presente sin que nosotros nos percatemos de ello. Pero de sueños también se vive y es en este orden de cosas en el que me atrevo a asegurar que, en el siglo XXI, las experiencias del recreacionismo histórico nos ofrecen un pasaporte franco de regreso  a los años pretéritos.

Recreación histórica de una batería francesa en la batalla de Austerlitz – Diciembre de 1805.
 La batalla de Grünwald, llamada también Batalla de Žalgiris por los lituanos o Batalla de Tannenberg por los alemanes, se libró el 15 de julio de 1410.

Batalla de Naseby – 14 de junio de 1645

 

Hordas bárbaras arremeten contra una legión romana.

Ver recreado y reproducido fielmente y al detalle, segundo a segundo y con extrema rigurosidad la historia en vivo, en todos y cada uno sus aspectos tal y como podía ser un día en la vida de nuestros antepasados, fomentando así el interés por ella, ya que en los tiempos que corren vivimos un mundo más visual que de lectura, la gente, en líneas generales no se para ni tiene tiempo a leer libros de historia, ya que el ritmo de vida es muy rápido, estresante y acelerado, pero sí se paran a ver exposiciones, representaciones o ver películas. Muchas de estas películas son pseudo-históricas y con poco o ningún rigor histórico, provocando en el espectador una gran confusión y aún mayor desinformación, ya que las toma por auténticas o a modo de documentales y no como el elemento de entretenimiento y divertimento, fin para el que suelen ser creadas.

Recreación de episodios belicos de la II Guerra Mundial.
Nuestra pasada guerra civil también tiene su recreación en la Batalla del Jarama.

              Batalla del Jarama

La recreación histórica en vivo o “re-enacment”, aúna dos cualidades. Por un lado la rigurosidad de investigación y documentación científica e informativa del documental y por otra la parte amena, lúdica, el entretenimiento y divertimento de la película, pero vivida en primera persona y primer plano por el público. Siendo las emociones del acto de la recreación muchos más intensas, fuertes e impactantes que las de las películas y quedando más vivamente grabadas en la mente del público despertando así su interés y aprendiendo la historia de manera amena, sin esfuerzo y de modo divertido.
La reconstrucción histórica va mucho más allá del ámbito folclórico o festivo, ámbitos estos en los que sus protagonistas simplemente se visten de época, con escaso rigor histórico y que solamente tienen como fin el reclamo turístico para ferias de artesanía, o pseudo-mercados medievales. Frente a este carácter totalmente lúdico, el recreador presta especial atención a la precisión de su vestimenta y material que complementa sus representaciones y por ello, la reconstrucción dista mucho de ser una excusa para disfrazarse, pues la calidad y prestigio de cada grupo de recreadores se mide por la exactitud de su trabajo de reconstrucción, y ello sólo es posible si existe un trabajo previo de seria investigación histórica, comprensión y aplicación del significado de lo que representa el hecho recreado y del período histórico en que se sitúa.

Por proxímidad no podemos olvidarnos de la Batalla de Almansa que tuvo lugar el 25 de abril de 1707
 Foto: José Joaquín Pérez Soriano
  Foto: José Joaquín Pérez Soriano
 Foto: José Joaquín Pérez Soriano


José Manuel Navia. La fotografía es algo más que una imagen.


Para todo el que piense que la fotografía es algo más que apretar un botón y ver una imagen, le recomiendo el vídeo del siguiente enlace:


José Manuel Navia además de fotógrafo es filosofo y amante de las letras. La imagen y la palabra escrita son el motor de su obra, y es un fotógrafo fascinado por la luz, la belleza de lo cotidiano y el legado de nuestra memoria. Su pensamiento abre puertas a nuevas maneras de entender y pensar la fotografía y nos recuerda cuál es la verdadera materia de la que están hechas las imágenes.
“La materia prima de los fotógrafos es el tiempo” (José Manuel Navia)

Fin de semana de premios

Fin de semana fructífero para el GFP en los dos concursos fallados.

XIX CONCURSO DE FOTOGRAFIA FOTOPETRER 2014
Una instantánea del jurado junto a las fotos premiadas. De izquierda a derecha Vicente Bataller Alventosa del Club Fotográfico de Alicante, Isabel Ripoll Lillo de la Agrupación Fotográfica de Villena y Francisco Gil Ortuño de la Asociación Fotográfica de Alcoi.

Nuestro compañero José Antonio López Rico continúa cosechando galardones, en esta ocasión un flamante Primer premio en el apartado libre.

4º CONCURSO DE FOTOGRAFÍA “FIESTAS DEL MEDIEVO 2014”


Tercer premio para Juan Pedro Verdú Rico con esta preciosa instantánea.

 Accesit para Francisco Pascual Maestre Martínez, que siempre esta en los puestos más destacados de este concurso.


También nuestro compañero José Manuel Fernández Navarro se ha visto iluminado, como el personaje de su fotografía, con un accesit.

Y por último, no podía faltar, José Antonio López Rico con un accesit que hace doblete con el primer premio de FotoPetrer.

Nuestra más sincera enhorabuena a todos estos compañeros que nos hacen sentir tan orgullosos de pertenecer al Grup Fotogràfic de Petrer.

Foto Petrer 2014 ya tiene ganadores


El Museo de la Fiesta ha sido el escenario, en la tarde de este viernes 21, del fallo del XIX Concurso Nacional de Fotografía “Foto Petrer 2014”. El jurado compuesto por Vicente Bataller Alventosa, del Club Fotográfico de Alicante, Isabel Ripoll Lillo, de la Agrupación Fotográfica de Villena y Francisco Gil Ortuño, de la Asociación Fotográfica de Alcoi.
Después de casi cuatro horas de visionado de fotos, con un descanso incluido, y con un público de entre 40 y 50 personas, el fallo fue el siguiente:
En la categoría local José López Giménez, de Sax (primer premio con 225 €), Carlos Verdú Belda, de Ibi (segundo premio con 175 €) y Vicente Guill Fuster, de Castalla (tercer premio con 150 €).
En la categoría libre José Antonio López Rico, de Petrer y miembro del Grup Fotogràfic de Petrer (primer premio con 400 €), Andrés Induráin Gutiérrez, de Irún (segundo premio con 300 €), y Julia Linares Núñez, de Ribarroja (tercer premio con 150 €).
El premio de honor a la mejor colección fue para Miguel Planells Saurina, de Banyoles, con 700 €.
Según la Concejalía de Cultura, el nivel de participación se ha mantenido alto como en años anteriores, con cerca de 700 fotografías y alrededor de 110 fotógrafos, lo que demuestra el prestigio que cada año adquiere este concurso. Asimismo, los premios se entregarán en un acto que tendrá lugar este próximo viernes 28 en el Forn Cultural a las 20:00 horas, con una exposición con las mejores obras que estará abierta hasta el 13 de abril.

Análisis de Punctum y Studium de una fotografía

Espectro Visible

18 de octubre de 2012

Los conceptos de Punctum y Studium fueron acuñados por Roland Barthes en su ensayo “La Cámara Lúcida”, publicado en 1980. Cuando uno piensa en la fecha de esa edición, se le hace algo tardío, me resulta extraño que ciertos temas sobre fotografía no fueran tratados antes con rigor y seriedad, pero tenemos que tener en cuenta que la consideración de la fotografía, como arte digno de las grandes colecciones que hasta entonces estaban acaparadas por medios plásticos tradicionales como la pintura y escultura, por entonces apenas tenía una década.
Nosotros nos hemos criado entre imágenes, y la cultura visual es parte de nuestra vida, pero aunque la fotografía tiene dos siglos, si nos remontamos a los comienzos más remotos de lo que podemos asemejar a la fotografía como la conocemos, lo cierto es que no se ha escrito tanto a nivel teórico sobre el hecho artístico de la fotografía como podríamos esperar, comparado con la pintura, por ejemplo, una fracción mínima.
También creo que conviene mencionar que Barthes era, además de filósofo y escritor, lingüista (estructuralista) y semiólogo, por lo que su preocupación por los sistemas de signos y los significados era profunda.
En el ensayo antes mencionado introduce el concepto de Studium como la parte de la fotografía que el autor ha planificado, o buscado, y hasta diríamos que “conscientemente percibido”, y el Punctum como esa cualidad que, incluso fuera del control consciente del autor, nos “pincha” y atrapa. El pellizco que sentimos cuando vemos una buena imagen, no siempre explicable, pero que siempre aporta una dimensión extra a la imagen.
El Studium es racional, analizable, universal. Cualquier espectador puede percibirlo. Cualquier autor puede crearlo.
El Punctum es personal, juega más en el terreno del inconsciente, no es intencional, depende del espectador.
Pensando un poco en ello, varias preguntas surgen en mi cabeza:
¿Es el punctum una cualidad de la fotografía, o de su contemplación? Si no lo fuera… ¿no sería un simple reflejo de sensibilidad artística, más que algo de la propia obra?
¿Existe el punctum intencional? ¿No es eso precisamente lo que distingue a un buen fotógrafo de uno mediocre? El hecho de que el buen fotógrafo sabe crear no sólo un buen studium sino, simultáneamente, percibir y expresar algo más, recoger el punctum que él puede ver claramente, y para el resto sólo es una impresión difusa, una sensación que flota por toda o una determinada parte de la imagen.
De alguna forma asocio el studium al lenguaje verbal y a lo consciente, y el punctum al lenguaje corporal o al subconsciente. Normalmente podemos elegir nuestras palabras pero no lo que expresa nuestro cuerpo, porque no se nos ha enseñado a percibirlo conscientemente, no se nos enseña la semántica del cuerpo a la vez que la de las palabras. Pero esto nos lleva a otra pregunta: ¿acaso un actor no está precisamente entrenado en usar el lenguaje de su cuerpo y expresar justo lo que quiere, aún cuando el espectador lo percibirá sólo de forma inconsciente?
Por otra parte, y termino con las preguntas… ¿Existe el punctum sólo en fotografía y no, por ejemplo, en la pintura? Si pensamos que cada pincelada de un cuadro es intencionada… ¿hay algo de la imagen que pueda escapar al control del artista?
Mi respuesta es que sí. Un sí rotundo. Porque el hecho artístico, la creatividad, es más compleja que la suma de sus expresiones, el todo es mayor que la suma de las partes. Creo que existe un punctum intencional, producto de grandes intuiciones y sensibilidades, y otro más salvaje y casual, producto de procesos más inconscientes y viscerales.
Volviendo, por poner un ejemplo, a grandes productores de fotografía como Crewdson, en cuyas fotos nada es casual, y todo está cuidadosamente dispuesto… ¿diríamos que son fotos carentes de Punctum? Yo creo que no, porque Crewdson trabaja en conexión íntima con el inconsciente, sin duda las sesiones de su padre psicólogo con sus pacientes que espiaba de pequeño, tienen su peso en esto, y es capaz de aunar una cosa y otra. ¿Diríamos, por ejemplo, que la danza es sólo un conjunto de movimientos coreografiados? ¿o que aún a pesar de los múltiples ensayos y disciplina que requiere, el producto final es algo más que simple coordinación?
Las imágenes de Crewdson atrapan, el espectador tiene tanto mundo por recorrer en ellas, que es raro no encontrar sensaciones y “pinchazos” tras cada esquina.
Por otro lado, al igual que existe un inconsciente colectivo, un imaginario grupal, con sus traumas y orgullos, propios de una nación por ejemplo, o de una generación, pienso que existe un punctum colectivo, más universal que el descrito por Barthes. Existen comunes en el inconsciente humano, punctums compartidos por grupos diversos, y con eso también puede jugar el autor.
Pongo aquí una imagen que me interesa, tanto por su Studium como por su (mi) Punctum:


Esta imagen, publicada tan sólo hace unos 5 años, del fotógrafo Thomas Hoepker (Magnum), recoge un testimonio muy especial del fatídico 11-S.
Tenemos en primer término un grupo de gente joven, en una actitud bastante tranquila y amigable, mientras que al otro lado del río Hudson, en Manhattan, una densa columna de humo señala el lugar del atentado en el que dos aviones de pasajeros de gran tamaño han chocado y provocado el derrumbe de las dos torres del world trade center, tan emblemáticas para el skyline neoyorkino.
Aunque se trata de una suerte de fotoperiodismo, hay cierto studium siempre, en el sentido de que el fotógrafo decide hacer la foto, elige el momento, la composición, recoger esa escena concreta.
El principal pinchazo que me pega, es la naturalidad del grupo que aparece. Ni siquiera están mirando a Manhattan, con su humareda literalmente kilométrica. Ni mucho menos se encuentran alarmados, están como cualquier día, al parecer, disfrutando de un rato de charla al sol de la mañana. Están concentrados en ellos mismos, la chica del centro, tras la bici, vuelve su cabeza hacia la persona de la derecha, todos los demás parecen prestarle atención. Parece una perfecta postal de la indolencia.
Hay otro detalle que me llama poderosamente la atención. Son interpretaciones personales, puede parecer una tontería, pero las dos chicas de la izquierda llevan botas militares. Tienen una estética un poco guerrillera.
Me hace pensar que la cultura estadounidense está fuertemente militarizada, y que de alguna forma su existencia no tiene sentido sin el conflicto armado, sin la amenaza, sin la hostilidad. Que es algo que está en el alma del país. Y que de alguna forma no les sorprende tanto recibir alguna vez este tipo de ataques.
Posteriormente Hoepker afirmó que había aprovechado un pequeño momento de calma en lo que había sido una mañana muy alborotada, para tomar esta foto extravagante, que nos choca por su ambiente contradictorio y frívolo, pero que en realidad habían estado todos muy pendientes y preocupados con el asunto. Finalmente la descartó para su publicación inicial porque, según sus palabras, resultaba confusa y ambigua.
¿Tendrá el mismo interés esta imagen para alguien nacido dentro de 30 ó 50 años? ¿Tiene valor fotográfico universal, o es sólo anecdótico y efímero? ¿se mantendrá su punctum mucho tiempo más? Siempre hay más preguntas que respuestas…